La educación afectivo sexual como píldora contra la desigualdad…

 

Aún hoy, ya entrado el siglo XXI, la desigualdad de género es una realidad difícil de asimilar para quien esperaría, todos estos años de historia podrían haber servido para avanzar más rápido en este camino a veces dificultoso. Las estadísticas de violencia de género aún siguen dejándonos absortas y absortos al comprobar que siguen sucediendo, en el seno de una sociedad pretendidamente civilizada crímenes que se cometen en nombre de la superioridad de un género sobre otro.

 

Adan-y-Eva

Nuestra sociedad hunde sus raíces en un discurso hecho por y para hombre, donde el propio hombre es el motor del desarrollo, el portador del conocimiento absoluto, el procurador del sustento familiar, el propulsor de la mejora y el símbolo de la dominación y la doblegación de los elementos a su voluntad. De alguna manera nos enseñaron a ver la sexualidad de la mujer como peligroso, algo natural y en ocasiones embravecido que hay que contener, apaciguar o domar de algún modo. No nos gustan las mujeres demasiado “dejadas” en su aspecto físico, pero tampoco aquellas “tan cuidadas” que puedan llamar la atención de otros hombres. Nos gustan inteligentes pero no demasiado atrevidas, que no nos hagan sombra en una conversación pero que demuestren saber cosas en un momento de apuro. Discretas y recatadas, pero con carácter, eso sí, dentro de casa.

Tal vez el cine como reflejo y caracterización de lo mundano y común hizo un lienzo bastante eficaz de cómo, a veces, la violencia en pareja puede tener un impacto cinematográfico que asocia el maltrato al amor verdadero o a sentimientos sin los cuales no cabe entender el amor, como las discusiones por celos en esa sentencia tan usada de “tiene celos porque me quiere”.

El proceso de socialización por el cual cada uno y cada una de nosotras como individuos fuimos asimilando, interpretando y estructurando los constructos de género en nuestra conducta, en nuestra forma de entender las relaciones y en definitiva ennuestra cosmovisión genera un marco donde, de una manera u otra, ciertas clases de violencia se entienden, se toleran o incluso se promueven. Como la frase también muy extendida en relación al vínculo adulto niño que dice que “un cachete a tiempo es útil”.

En la relación hombre mujer, así como en otras relaciones de pareja se pone en juego no solo una gama de sentimientos más o menos conscientes relacionados con el amor, la pasión y/o el afecto, sino que también a esta ecuación hay que sumarle los miedos, la rabia o la indefensión y la agresión. Nuestra cultura, como marco desde el que interpretamos y desciframos lo que sucede a nuestro alrededor nos ha ofrecido una visión donde el hombre es el fuerte, la razón, la cultura y el progreso. Frente a la mujer que es la emoción, lo vulnerable, la naturaleza y la reproducción.

La educación afectivo sexual y los programas socioeducativosencaminados a desarrollar una visión de género más comprometida e igualitaria son herramientas básicas e imprescindibles de la intervención social pala_educacion_sexual_en_los_jovenes_una_tarea_incompletara lograr generar en la sociedad un sentimiento de solidaridad y de tolerancia cero a la violencia en pareja, sea del género que sea. Nunca hay una bofetada dada a tiempo o bien dada. No hay proceso de enfado que culmine en un acto violento y pueda ser considerado adecuado. y de esta forma, reflexionar de forma conjunta acerca de los valores que nos llevan a justificar o ha denunciar cualquier tipo de violencia es un ejercicio de renovación social importante y necesario.

La educación para y por la igualdad ha de ser una asignatura, en cualquier medio de socialización, los primarios, escuela y familia, y los que no, el estado, los medios de comunicación etc…

Si queremos una sociedad más igualitaria y que haya lavado sus esquemas desigualitarios debemos programar, discutir, ensayar y replantear nuevos modelos y visiones en un proceso pedagógico, liberador, solidario y estructurado.

Por Cristian G. Sánchez.         

 

 

 

Contacto

 

Cristian G Sanchez

 

Mi consulta está en:
Calle Pintor Rafael Boti 12
28260 Galapagar

 

Aunque también hay disponibilidad de realizarlas en la consulta en el centro de Madrid. Solicita info. a través de:

 

Correo electrónico:

info@cristiangsanchez.com

 

También puedes llamar o manda un whatsapp al teléfono:

652896564 652896564

 

O bien utilizar el formulario de contacto

que tienes a tu disposición para solicitar cualquier tipo de información, sin ningún tipo de compromiso.

Nuestra oferta

¿Desea conocer mejor nuestra oferta? En nuestra sección de productos y servicios obtendrá información detallada.

Cristian G Sanchez en redes sociales :

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Cristian G Sanchez. Terapia sexual, de pareja y género. Acompañamiento lgtbi y programas de educación sexual.